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Sol, calor, vacaciones, días largos, noches eternas… es posible que añores los planes de verano, pero cada estación del año tiene su encanto. Por ejemplo, para muchos el otoño es la estación más romántica del año.

Las temperaturas bajan, algunos árboles pierden sus hojas, el paisaje en general se vuelve de color amarillo, marrón, naranja o cobre, y empiezan a apetecer los planes de sofá-peli-manta u otros relacionados con quedarse en casa. Sí, tu hogar se convertirá en tu refugio con la llegada del frío y por eso ahora es el momento de redecorarlo para que se convierta en un lugar cálido y acogedor.

¿Qué puedes hacer para darle ese toque maestro que tendrá el poder de convertir tu casa en un hogar? Debes saber que uno de los pilares de la decoración es la correcta elección de los colores, y escoger los que mejor se adapten a cada estación del año será tu objetivo.

Y no hablamos solo del color de las paredes, la coloración afecta a suelos, textiles, muebles y todo tipo de elementos decorativos de una habitación. El arte de saber combinarlos y crear un equilibrio perfecto entre ellos será la clave del éxito.

Veamos sencillas pinceladas de algunas cosas que puedes hacer para conseguirlo.

Con los pies en el suelo… más cálido

Llegar del trabajo, ponerte cómodo, pisar el suelo con los pies descalzos, calcetines o zapatillas de estar por casa y experimentar esa placentera sensación de bienestar es algo que podrás conseguir más fácilmente si tienes un suelo de madera natural o laminado. Los materiales naturales, o los de apariencia natural, son los encargados de crear ese ansiado ambiente hogareño, cozy, acogedor, calentito…

Por eso, los suelos de madera o laminados no tienen rival a la hora de ser elegidos como eje central en la recreación de un hogar cálido. Y los motivos no son puramente estéticos. La madera natural es un gran aislante, con lo cual no es asunto baladí, más aún teniendo en cuenta que por el suelo es por donde se pierde más calor.

Los suelos de madera o laminados no tienen rival a la hora de ser elegidos como eje central en la recreación de un hogar cálido

Además, su mantenimiento y reparación no resultan nada complejos gracias a productos como la Cera líquida para parquet Alex. Su aplicación se realiza con una mopa o fregona y resulta muy sencilla: a medida que la cera se encuentre más concentrada, tanto si la viertes directamente en el suelo como si la disuelves en agua, tu suelo tendrá más brillo y estará más protegido.

Por ejemplo, para superficies deterioradas, se vierte el producto directamente sobre la zona a tratar repartiéndolo con una mopa limpia en la dirección de las vetas de la madera hasta conseguir una capa fina y uniforme. Luego, se deja secar durante 30 minutos y, si no se consigue el resultado deseado, se puede repetir la operación al cabo de 24 horas.

En cuanto a los tipos de madera existentes en el mercado, los hay muchos y variados. Elegir el color adecuado dependerá de tu gusto personal en primer lugar, pero también de factores como el tamaño de la habitación o la luz natural que tenga tu vivienda.

Si tienes espacios pequeños, la mejor opción es elegir maderas de colores claros, ya que conseguirás el efecto de mayor amplitud en la estancia, mientras que el suelo oscuro te ayudará a lograr el efecto contrario en espacios excesivamente amplios para que resulten más acogedores.

Dime qué sensación quieres conseguir y te diré qué color usar

Todo lo que nos rodea está asociado a un color que, además de aportar personalidad y significado donde se encuentre, ejerce un poder en nuestras mentes que hace que percibamos las cosas de una manera u otra. Estas sensaciones que generan los colores son tan complejas que hasta existe una ciencia, la cromatología, que se encarga de estudiarlas.

Esta fascinante ciencia es la que te ayudará a elegir el color predominante de una habitación en función del uso que le vayas a dar y qué emociones o sensaciones pretendas recrear, independientemente de las modas del momento.

Y es que cada color tiene un significado. Por ejemplo, el rojo es el color de la pasión por excelencia. Por eso se suele usar en estancias en las que se requiera alguna acción, como una sala de juegos, la cocina o el pasillo. También tiene el efecto de reducir espacios muy amplios, por eso ten cuidado a la hora de elegirlo si no quieres conseguir el efecto Alicia (en el País de las Maravillas) y que la que termine “comiendo” sea una recargada habitación.

Aunque hablando de excesos, en Navidad las calorías no cuentan y el rojo, en su tonalidad más oscura y apagada, combinado con el verde y el dorado, es su color más identificativo. ¿Harás una excepción?

El rojo, el color de la pasión, se suele usar en estancias en las que se requiera alguna acción, como una sala de juegos, la cocina o el pasillo

En conclusión, este color, junto con el naranja y el amarillo, son los que mejor encajan en una vivienda cuando las temperaturas bajan, ya que las sensaciones que desprenden son de calidez y bienestar. En consecuencia, con este trío cromático en tu decoración crearás el efecto perfecto que hará parecer que la temperatura interior es más agradable que la exterior incluso sin calefacción.

Eso sí, no tienes que olvidar que estos colores están muy asociados a la energía y el movimiento, y seguramente no querrás crear esa sensación en toda tu casa. Quizás en tu dormitorio preferirás optar por tonalidades que logren una impresión más relajante. Si es así, el azul es un color a tener en cuenta.

Su color recuerda al mar, y no hay sonido más relajante que escuchar las olas llegar a la orilla, pero también recuerda al cielo, y no hay acción más calmante que jugar a adivinar las formas de las nubes. Su efecto sedante será inmediato y dormirás como un bebé.

Por supuesto, el azul no tiene el monopolio del relax. El verde también tiene mucho que decir, puesto que sus tonalidades recuerdan a la naturaleza, el lugar perfecto para desconectar de los ruidos de la ciudad. Convertir una zona de lectura en un oasis de calma suena tentador, ¿verdad?.

Si consigues la mezcla perfecta entre estos colores protagonistas con los denominados colores neutros, es decir, los colores tierra o los grises, así como los blancos y negros, podrás considerarte un maestro Jedi de la cromatología.

La importancia de los complementos

De la misma manera que un look no está completo hasta que no lo complementas con los accesorios perfectos, tu casa no estará del todo vestida si no utilizas elementos que tienen un papel secundario, pero primordial en tu tarea de crear ambientes cálidos y luminosos.

Nos referimos a vestir suelos, paredes y muebles para cerrar el círculo de la vida (cromática) y clavar el look invernal en materia de decoración. Y una vez más empezamos por los suelos.

Las alfombras tienen muchas funciones además de las de decorar un espacio. Si las eliges de lana o fibras vegetales, aislarás el suelo del frío o calor y, atención, ¡paren rotativas!, también son un excelente aislante acústico.

Para romper con el efecto liso continuo de una pared desnuda, puedes crear varias texturas empapelando algún lado

Además, sirven para delimitar espacios, como zonas de juego y otras de estudio dentro de una misma habitación, y tienen la propiedad de termorregular la temperatura ambiente, es decir, en invierno son cálidas y en verano producen un efecto refrescante.

En cuanto a su color, ocurre algo parecido a los suelos. Cuanto más clara la elijas, más amplia y luminosa parecerá el área en el que se sitúa y, cuanto más oscura sea, más reducido y acogedor será ese espacio. Tú decides.

Siguiendo con el proceso de vestir nuestra casa, podemos llenar las paredes: cuadros con láminas, lienzos o platos está de moda. Ahí lo dejamos. Otra cosa que puedes hacer para romper con el efecto liso continuo de una pared desnuda es cambiar el color de uno de los lados de una habitacióno crear texturas en ciertas zonas con papel de pared.

Sí, empapelar una pared puede a priori parecer algo arriesgado, pero para eso está Leandra Medine, que no duda en emplear esta técnica en su propia casa. Medine asegura que, si te atreves, tu hogar tendrá una personalidad única. Nosotros, por supuesto, seguimos su recomendación a pies juntillas.

En terreno textil, no parece difícil adivinar que el terciopelo, la lana o el mohair son los tejidos más asociados a las bajas temperaturas, aunque no pierdas de vista ciertos estampados como el tartán, imposible entender un invierno sin él, o el atemporal animal print. Estos estampados en cojines o mantas XXL son los que terminarán de aportar la calidez deseada a tu estancia.

Y ahora sí, ya tienes tu casa vestida y lista para ser vivida. Elige una película, ponte una copa de vino, enciende la chimenea o, si no la tienes, acurrúcate en tu sofá bajo tu manta XXL y disfruta de ese refugio tuyo llamado hogar.

Imágenes| Daniil Silantev de Unsplash